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Viaje a Zagreb (Croacia).

Escrito por Bitacorismo el 15 de septiembre de 2005 en Viajes, Vuelos baratos

La primera vez que fui a Croacia fue en el 2001. Cuidado con los francotiradores fue el comentario que más me repitieron los días antes de irme, medio en broma, medio en serio.

Y es que hacía pocos años que había terminado la guerra que provocó la desintegración de la antigua Yugoslavia. Pero lo tenía decidido y allá que nos fuimos con mi Clio una chica croata, 3 amigos y yo.

Mapa de Croacia.

Imagen: Wikipedia.

Finalmente, tras más de 1000 km, muchas horas de viaje cruzando Alemania, Austria y Eslovenia, y una buena cola en las fronteras Austria-Eslovenia y Eslovenia-Croacia, llegamos a Zagreb a las 4 de la madrugada.

En Zagreb nos quedamos a dormir en casa de la tía de una amiga de la chica croata que venía con nosotros, aprovechando que estaba ingresada en el hospital. La idea era que la pobre mujer nunca se enterase de que le habíamos ocupado la casa. Menuda sobrina, hospitalaria, eso sí.

La primera imagen al bajar del coche en Zagreb me impactó muchísimo: una pared hecha con ladrillos rojos, pero no maciza, sino dejando un hueco entre cada 2 ladrillos de la misma fila y alternando huecos y ladrillos entre distintas filas. Y así hasta formar un muro de un metro de alto y decenas de metros de largo.

En cada hueco una vela y en cada ladrillo el nombre de un muerto en la guerra. El muro había ido creciendo a medida que alguien ponía un ladrillo por un familiar muerto en la guerra.

Al despertar, desayunamos y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad. Cogimos un tranvía azul descolorido, muy viejo. Parecía sacado de alguna postal de décadas atrás.

Una vez llegamos al centro de la ciudad, a la plaza Jelacic, vimos que todos eran iguales. Bueno, había de más colores, pero todos con su encanto de «viejo artefacto».

Foto panorámica.

Plaza Jelacic (Zagreb) – Foto: Wikimedia Commons.

Al bajar del tranvía todos sentimos lo mismo: éramos unos completos extraños rodeados de gente que vivía su día a día.

La oficina de turismo estaba completamente vacía. Era mayo de 2001. Supongo que durante este pasado mes de agosto de 2005 ha habido muchos más turistas de los que había entonces.

Croacia es un país que cada vez atrae más y más turistas, pero entonces sentimos que no era como ir de viaje a París, Londres, Berlín, Roma, Amsterdam, Madrid o Barcelona, ciudades siempre llenas de turistas. Además todo estaba escrito en un idioma que desconocíamos totalmente. Esa sensación fue una de las cosas que más me gustó en ese mi primer viaje a Zagreb

Mucha gente en Zagreb no habla ni inglés, ni castellano, ni alemán, ni francés. Sólo los jóvenes se defienden en otro idioma, muchos de ellos con el inglés. Pero esa primera vez íbamos acompañados por una chica de allí, lo que nos facilitó la interactuación con el entorno.

La segunda vez que fui a Zagreb íbamos con una furgoneta. No encontrábamos el lugar donde queríamos ir y paramos a preguntar: Do you speak English?, Sprechen Sie Deutsch?, Parle vous français?

Fuimos probando en todas las lenguas que alguno de los 8 que íbamos en la furgoneta sabía, cuando menos, chapurrear. Todo fueron movimientos de cabeza indicando que no.

Cuando dijimos: ¿Habla español?, al hombre se le iluminó la cara, sonrió y dijo: Io parlo italiano. Bueno, más o menos, pero así nos entendimos, cada uno hablando en un idioma. Eso sí, llegamos al lugar que íbamos buscando.

Y es que en la costa, hay una zona de Croacia, también de Eslovenia, donde la gente es bilingüe: hablán italiano e incluso hay emisiones de televisión y radio en italiano y los carteles están escritos en los 2 idiomas. En Zagreb algunas personas también lo hablan o, al menos, lo chapurrean, que en muchos casos es más que suficiente para sacarte de un apuro.

En cuanto a la ciudad, a mí me encantó. Tiene una estética diferente a lo que había visto hasta entonces y tiene algunas grandes avenidas con edificios enormes de piedra al estilo de algunas avenidas de París, Viena o Budapest que me parecieron preciosas, por ejemplo la avenida que lleva hasta la estación de trenes y la que discurre paralela a ella.

La ciudad «sólo» fue bombardeada un par de veces durante la guerra y está prácticamente intacta.

Foto.

Teatro Nacional – Foto: Bernard Cloutier.

También me encantaron las callejuelas al pie de la colina que hay en el centro de la ciudad, en cuya cima se levanta la iglesia de St. Mark con un tejado con los colores de Croacia, y en general la estética diferente de las casas, diferente a la estética que puedes encontrar por ejemplo en España.

Foto.

Iglesia de St. Mark – Foto: Bernard Cloutier.

Las callejuelas están llenas de bares y terrazas, donde nos tomamos un par de cervezas croatas de nombres indescifrables pero que estaban muy buenas.

Ya por la noche nos fuimos a comer a un restaurante cerca de la plaza Jelacic, bajo tierra. No recuerdo el nombre, pero recuerdo que todo estaba increíblemente rico. Y luego a descansar, que a la mañana siguiente teníamos que conducir hasta la costa.

Foto panorámica.

Calle Tomica con el funicular al fondo – Foto: Bernard Cloutier.

La segunda vez que fui a Zagreb no hicimos noche: cogimos la furgoneta y nos fuimos a dormir a un pueblo en Hungría. De hecho, estábamos en Eslovenia, en Maribor, se nos fue la cabeza y acabamos yendo a Zagreb a pasar la tarde. Luego volvimos a la ruta prevista.

En resumen, Zagreb no es una ciudad enorme para la que necesitas varios días para ver lo esencial. Con un día, levantándote pronto, paseando de lo lindo y con alguien que conozca la ciudad, puedes dar una vuelta por el centro y verlo más o menos. Incluso, como hicimos la segunda vez, con medio día puedes ver algunas de las cosas más representativas.

Si quieres dedicarte también a ver algún museo, el parque botánico y alguna cosa más, necesitarás un par de días.

En cualquier caso, si vas a Croacia merece la pena darse una vuelta por Zagreb.

Hay 2 comentarios.

  1. El 21 de septiembre de 2005, a las 12:11 horas, mg dijo:

    Perfecto! este post es perfecto! guialven al lonelyplanet! (hay que ver las cosas que escribe la gente allí en el foro).

    Ahora quiero ir a Croacia, tal vez el próximo viaje. En este viaje tenía pensado ir por allí, pero como he estado en Praga, mejor ir para el otro lado. Además mi amiga de Budapest no ha tenido mejor idea que combinar un viaje con el mío y ahora me veo en la «obligación» de ir al concierto de White Stipes en Berlín.

    Entiendo perfecto lo que comentas del idioma, hace unos meses estuve en Praga, todo el mundo me había dicho que con el inglés bastaba … que va, todo en «ceski». Eso que en junio está lleno de turistas y que es una de las ciudades más visitadas de Europa. Cómo siempre, pasados unos días comencé a hallarme un poco mejor en la ciudad y al cuarto estaba con una chica húngara, un danés y un chico de shangai en el Roxy escuchando a Mars Volta.

  2. El 3 de junio de 2006, a las 22:39 horas, Beatriz dijo:

    Hola, mi nombre es Beatriz, soy hija de padre croata y conoci zagreb por primera vez en el 95 y luego en el 2000, la mayor parte de los comentarios es lo mismo que me paso a mi y me senti muy identificada.

    Me encanto poder encontrarme con fotos y comentarios de los lugares dondes pase, fue muy lindo gracias.

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